La convivencia es un valor y tiene que ser trabajado como los valores, atendiendo tres niveles o dimensiones de la persona: el nivel intelectual o cognitivo, el nivel afectivo y el nivel conductual. Son tres niveles que están íntimamente relacionados entre sí.
Nivel intelectual o cognitivo
Tienes que enseñar a tus alumnos y alumnas aquellos conocimientos que son necesarios para entender la convivencia pacífica. Sobre este punto nos encontramos con tres observaciones:
– Los conocimientos son necesarios: Lo más importante de la educación en valores son las actitudes y los comportamientos. Los conocimientos son la base necesaria en la que se apoyan los sentimientos y las conductas. Por eso los alumnos tienen que aprenderlos.
– ¿Qué conocimientos sobre la convivencia pacífica tendrán que aprender los alumnos de Educación Infantil?: Los que vayan a necesitar dependiendo de varios factores: la edad y capacidad, para comprender el mundo de la convivencia, las relaciones con los demás, las normas de conducta social...
– ¿Cómo habrá que enseñar estos conocimientos?: Como se enseñan todos los contenidos conceptuales en esta etapa: a través de la observación, de la identificación, verbalización, expresión, experimentación... Y explicaciones del profesor.
Nivel afectivo
Además de enseñar a los alumnos conocimientos, hay que suscitar en ellos sentimientos positivos hacia la convivencia pacífica. Para esto son necesarios estos tres apartados:
– Los sentimientos son también necesarios: No basta con saber qué son y cómo hay que convivir con los otros. Es necesario que los alumnos adquieran actitudes favorables hacia la convivencia pacífica.
– ¿Que sentimientos habrá que fomentar en los alumnos?: Las actitudes positivas a la convivencia pacífica, que aparecen recogidos en los contenidos actitudinales.
– ¿Cómo se suscitan esas actitudes o sentimientos?: A través de los siguientes medios:
• Con experiencias.
• Por la motivación del profesor.
• Estimulándose mutuamente los alumnos.
• Con actividades de expresión.
• En un clima positivo de convivencia.
• Ambientando adecuadamente la clase.
• Por medio del testimonio de los profesores y educadores.
• Los sentimientos son fundamentales en la vivencia de los valores: Por eso, al educar la convivencia pacífica, hay que llegar a la afectividad, a los sentimientos de los alumnos.
Nivel conductual
La Educación para la Convivencia será un éxito en la medida en que los comportamientos o conductas de los alumnos se vayan acomodando en diferentes espacios como en la escuela, en casa, o en cualquier ámbito de la vida. Es preciso enseñar y exigir estos comportamientos. ¿Qué conductas? Las correspondientes a las actitudes y normas de convivencia.
-¿Qué conductas?
Las correspondientes a las actitudes y normas de convivencia.
Las correspondientes a las actitudes y normas de convivencia.
-¿Cómo se trabajan las conductas?
– No se trabajan directamente, con actividades específicas.
– Son consecuencia natural o espontánea de los conocimientos y sentimientos.
– Hay que crear el clima y los modelos adecuados de convivencia.
– Y vigilar (observar, valorar, corregir, orientar) las conductas de los alumnos relacionadas con la convivencia pacífica.
Evaluación
En la Educación para la Convivencia es necesario trabajar los tres niveles anteriores y, por supuesto, evaluarlos. Para ello habrá que valorar los conocimientos, sentimientos y conductas de los alumnos en relación a este valor (qué conocen, que sienten y cómo actúan los alumnos).
No hay comentarios:
Publicar un comentario